Son
ya casi sesenta años de trabajo e ilusiones, de todas las personas que a lo largo
de este tiempo de vida asociativa han dejado su fecunda huella, consiguiendo gracias
a ellos ir levantando hoy nuestra Asociación. Su nacimiento fue el fruto de la
inquietud y activa labor de un grupo de persona preocupadas por la destrucción
y desaparición sistemática de los castillos españoles.
Estas joyas, únicas en Europa, cuando no por el tiempo,
la desidia de los hombres o su utilización como cantera, iban borrándose rápidamente
del perfil de nuestros paisajes, llevándose con su figura clásica, parte importante
de nuestra historia.
El
grito de alarma de este primer grupo de amigos, aunque al principio fue recibido
con cierto escepticismo, no tardó en calar en las conciencias de toda la sociedad
y propició que, incluso el Estado, se diera cuenta de la gran importancia de esta
llamada de socorro, empezando a decretar medidas adecuadas para conservar y defender
ese patrimonio artístico, cultural e histórico, que son los castillos.
Hay que destacar sobre
todo, en esta etapa fundacional, y después a lo largo de toda la vida de la Asociación,
el eco y buena acogida que tuvo en todas las capas de la sociedad.
Todo esto se lo debemos a estos primeros amigos que, con
un entusiasmo encomiable y un tesón constante, pusieron los sólidos cimientos
que han permitido llegar al grado de prestigio de que hoy día disfruta la Asociación.
Tenemos una gran deuda de gratitud con estas personas, entre
las cuales cabe destacar al Marqués de Lozoya, primer Presidente de la
A.E.A.C., don Casto Fernández-Shaw; don Valeriano Salas; Conde
de Gamazo; don Jaime Masaveu, don José Fernando G. de Calderón,
y el Marqués de Sales, que entre otros formaron la vanguardia en la lucha
por los castillos.
Gracias
a los buenos auspicios del Excelentísimo Ayuntamiento de Madrid, pudo tener la
Asociación su primera sede social, en unas dependencias municipales de la Plaza
Mayor.
Allí
empezaron a ponerse en marcha, poco a poco, todas las actividades, como conferencias,
excursiones, exposiciones, etc. Se trataba, sobre todo en esta primera época,
de darse a conocer en España y en el extranjero. En este empeño destaca la gran
labor llevada a cabo por don Antonio del Rosal y Rico, Marqués de Sales, segundo
Presidente de la Asociación, el cual secundado por un magnífico equipo y a pesar
de los pocos medios con que contaban, consiguieron pasar de ser unos "apasionados
por los castillos", a ser tenidos en cuenta en los medios culturales e históricos.
A ello contribuyó, en gran manera, nuestra revista recién aparecida, con sus estudios
y artículos firmados por prestigiosas personalidades académicas y científicas.
Fue en esta época cuando se montó, con gran éxito, la primera
exposición sobre castillos, en colaboración con los Amigos del Arte, en los salones
de la Biblioteca Nacional, exposición que después se llevó a París, teniendo una
gran acogida en los medios culturales galos, que pudieron ver en maquetas, fotografías
y planos, los más famosos castillos españoles, muestra que posteriormente se exhibió
en Londres. Tres años después se celebró otra exposición parecida sobre los castillos
catalanes en Barcelona.
La
Asociación ya era una realidad viva que iba aumentando el número de asociados
en toda España y organizándose por provincias. Se cambió la primera sede prestada
por un pequeño piso en alquiler en la calle Génova, que nos permitió empezar a
ir formando nuestra propia biblioteca y nuestros archivos. Fue una larga etapa,
fecunda y llena de realidades.
Al
fallecimiento del Marqués de Sales, que dejó un recuerdo inolvidable, por su trabajo
y dedicación a los castillos, fue elegido Presidente don Gabriel Alomar,
prestigioso arquitecto mallorquín de amplísima cultura. El nuevo Presidente supo
seguir en la línea ascendente de la Asociación. A él se debió el cambio en el
formato y contenido de la revista, dándole, en esta nueva época un carácter más
científico e internacional, mejorando su edición, fotografías y trabajos históricos.
La Asociación ya había establecido contacto con organizaciones
extranjeras de iguales fines que los nuestros, tanto en Europa como en Hispanoamérica,
siendo los doctores Zapatero y Villena los artífices de estas relaciones. Se preocupó
por el cambio de sede social. El piso de la calle Génova era ya pequeño para el
volumen de nuestras actividades, y el se ocupó personalmente de buscar y alquilar
el actual local de Bárbara de Braganza, proyectando y dirigiendo su reforma, para
adecuarlo a nuestras necesidades. De esta forma la Asociación pudo contar con
un salón de actos, una biblioteca y despachos para la gestión administrativa.
A él se debió también el montaje de una muestra de fotografías y planos de castillos
en el Retiro, en una exposición sobre monumentos y arte, con gran éxito y que
fue inaugurada por Sus Majestades los Reyes.
Desde junio de 1976 hasta mayo de 2002 ostentó la presidencia de la A.E.A.C.
don Antonio del Rosal y Granda, Marqués de Sales, hijo del también Presidente
y socio fundador, don Antonio del Rosal y Rico. Durante su mandato siguió trabajando en la línea marcada por sus predecesores en
el cargo; tratando de difundir nuestro rico patrimonio histórico artístico más
allá de nuestras fronteras, enriqueciendo los fondos de nuestra biblioteca, mejorando
la atención a los socios, incrementando el número de visitas culturales a los
castillos repartidos por toda la geografía española, cuidando la publicación de
la revista Castillos de España, e incluso participando de forma activa en la rehabilitación
de los castillos españoles, lo que con toda modestia y mucho esfuerzo se ha llevado
a cabo en el Castillo de Villafuerte de Esgueva (Valladolid), adquirido
durante su mandato y que es propiedad de la
Asociación desde 1983; rehabilitación que esta siendo posible gracias a la ayuda
desinteresada de decenas de socios que de forma altruista vienen aportando donativos
para esta "titánica" labor.
En
2002 fue elegido presidente don Guillermo Perinat y Escrivá de Romaní,
Conde de Casal, que ya era vicepresidente desde 1997. Su presidencia se ha
caracterizado por potenciar las actividades más técnicas de la
Asociación partiendo de lo realizado por la anterior Junta Directiva. Para
ello se reorganizó mejor el equipo de Secretaría y Gerencia, hoy dirigida por
Pablo Schnell. Se informatiza la base de datos de socios, etc. Durante estos
años también se ha mejorado la gestión de algunas Delegaciones Provinciales
como las de Barcelona, Murcia o La Rioja, que cuentan con personal
propio. También se crearon nuevas sedes provinciales, como han sido las de
Jaén, Almería, La Coruña, Ceuta y Avila; se ampliaron y renovaron otras
existentes como Baleares y La Rioja y se suscribieron acuerdos de
colaboración con asociaciones afines como ARCA con laque nos fusionamos
en Aragón.
Se
llevó a cabo una renovación de cargos en la Junta Directiva Nacional que, con
eficacia y altruismo ha desempeñado su cometido. Especialmente se han
impulsado las secciones Técnica, Documentación e Investigación,
dirigida esta última por el profesor José Miguel Muñoz. La de Documentación
fue dirigida primero por Ivette Terol, luego por José Luis Moro y hoy por
Aurea de la Morena. En la técnica se integraron Gabriel Morate, Pedro Ponce de
León y Ramón Valentín-Gamazo, arquitectos.
El
trabajo ha incidido especialmente en estas secciones, pero a la vez se ha
mantenido y superado el alto nivel de conferencias y viajes culturales
organizados en la sede central de Madrid por Anunciada Colón de Carvajal y
Jorge Jiménez, además de en las otras sedes y delegaciones. Todo ello nos ha
hecho superar la actividad habitual en las asociaciones culturales para
convertirnos en una institución de referencia obligada a nivel nacional
en todo trabajo de investigación defensa y recuperación sobre fortificaciones
españolas, acrecentando la reputación merecidamente adquirida hace años.
Se
ha dado un gran impulso al Inventario de Arquitectura Militar, que
comenzó cuatro años antes al suscribirse un convenio de colaboración con la
Dirección General de Bellas Artes del Ministerio de Cultura del que ya hemos
superado las 10.000 fichas, 6.000 con fotografías completas de las
fortificaciones. Este trabajo ha sido reconocido con el primer premio
por trabajos de investigación de Europa Nostra en su edición de 2008.
Se
ha mantenido un alto nivel técnico en la revista Castillos de España
que dirige Amador Ruibal. Se modificó algo su diseño y se añadió la sección
miscelánea dedicada a informar de las Actividades de la Asociación
consiguiéndose además el patrocino institucional para algunos números
dedicados especialmente a un tema, provincia o comunidad autónoma.
Se
modificaron los estatutos bajo la supervisión de José Mª Abad para su
adaptación a la Ley reguladora del asociacionismo y modernizar la terminología
del articulado empleada en los primeros años 50, flxibilizandolos a las
necesidades actuales.
Presencia
continuada en los medios de comunicación. Organización de 2 congresos de
Castellología y participación en muchos otros nacionales e
internacionales, Alcalá de la Selva (Teruel) y Guadalajara y todos los años
las jornadas del Día Nacional de los Castillos con la tradicional cena
de gala y entrega de Premios que se celebraron en Jaén, Valladolid, Madrid, La
Rioja, Almería, Ciudad Real, Murcia y Lugo, estando prevista en Valencia en
2010.
Se
ha colaborado de forma continuada con las Administraciones Públicas:
Ministerio de Cultura, Ministerio de Defensa y Comunidades Autónomas en la
organización de seminarios, cursos, ciclos de conferencias, visitas
guiadas, coedición de publicaciones (destacando "los ingenieros militares
de la Monarquía Española en los siglos XVII y XVIII" coordinado por la
profesora Alicia Cámara) programas de investigación y planes directores de
protección de castillos y sus entornos entre los cuales destacamos los de
Montearagón en Huesca, Villafurte de Esgueva en Valladolid, Manzanares el Real
y Buitrago en Madrid o los de los castillos de la Rioja coordinado por la
Delegación de esa Comunidad Autónoma. También se ha colaborado con
instituciones afines españolas e internacionales suscribiendo convenios con
algunas de ellas.Todos
estos años nos hemos mantenido alerta para canalizar a las autoridades
competentes las denuncias de expolios, ruinas y atentados urbanísticos a las
fortificaciones y sus entornos.