Primera Página
Índice


CASTILLOS DE PORTADA
 

Logo AEAC pequeño

En esta sección os ofrecemos una breve información sobre los castillos que aparecen en la página índice del web de la A.E.A.C. cuya fotografía cambiamos periódicamente.

También podéis encontrar más abajo las fotografías y la información de los castillos que han estado anteriormente en portada.
 

PORTADA DE INVIERNO (2011)

 

ATALAYA  DE
TORRELODONES

(MADRID)

 

 


FOTO Pablo Schnell

       Como es habitual cuando tenemos un acontecimiento importante en la Asociación, hemos buscado una fortaleza relacionada con el lugar en el que se realiza. En este caso es el IV Congreso de Castellología, que se celebrará en Madrid en marzo, al final del invierno y hemos elegido la atalaya de Torrelodones para ilustrarlo.

       Esta torre se alza sobre la N-VI, a unos 30 km. de la capital. La referencia escrita más antigua es un documento de 1275 en el que se la nombra como "castillejo", aunque varios especialistas consideran que su fábrica es muy anterior, relacionándola con otras atalayas fechadas en época islámica en la sierra norte de Madrid. Basan su argumentación en algunos elementos arquitectónicos, como la zarpa y su cercanía con la de la Torrecilla, asociada a cerámicas califales. Esta segunda torre se localiza en el campo de maniobras de la Academia de Ingenieros de Hoyo de Manzanares. Otros investigadores consideran que su construcción es más tardía, cercana a la fecha indicada en el mencionado documento.

     Su aspecto actual se debe a una restauración del s. XX, ya que por entonces se hallaba ruinosa y desmochada. El airoso matacán fue colocado entonces, reproduciendo el que se aprecia en un grabado antiguo de la torre.

Pablo Schnell (Sección Investigación A.E.A.C.)


PORTADAS ANTERIORES
 

OTOÑO DE 2011


FOTO Pablo Schnell


 

TORRE DE LA FERRERÍA

(NAVA,  ASTURIAS)

 


    El palacio de la Ferrería se localiza en el paraje de Fuensanta, en el concejo asturiano de Nava, dentro de un bosque de galería de gran valor natural. Muy cerca se encuentra el manantial de la Fuensanta, cuyas aguas son envasadas y comercializadas por toda España. 

    Es uno de esos edificios históricos que son el resultado de la adición de distintos elementos a lo largo del tiempo. La parte más antigua es la torre que sobresale en el centro, la primitiva fortaleza medieval. Se aprecian sus paredes fuertes sin más vanos que algunas saeteras y podemos aventurar que en la coronación original tendría almenas y no el tejado a cuatro aguas que vemos actualmente. 

    Respecto a la historia de esta torre primitiva sabemos que pertenecía a la ilustre familia de los Alvarez de Asturias en el siglo XIV, aunque no podemos descartar una fecha de fundación anterior para esta fortaleza, como parece deducirse de los elementos arquitectónicos.

    A partir del siglo XVI se fueron añadiendo los cuerpos palaciegos alrededor de la torre, entre ellos una capilla, reformándose la fachada en el siglo XVII. El nombre de Ferrería parece que le viene de haber sido fábrica de armas en algún momento de su historia.  

información Arturo Mohino  

VERANO DE 2011


FOTO Luis Zueco (pincha para ver más fotos de L. Zueco)

CASTILLO DE YÉQUERA

 (ZARAGOZA)

Este castillo y las ruinas de la iglesia románica de Ntra. Sra. de Yecra son los únicos vestigios visibles del poblado medieval de Hiéquera (o Yecra), enclavado en la hermosa y conocida comarca de las Cinco Villas donde se documentan, al menos, otros 11 castillos.

Su historia nos es desconocida, si bien sabemos que estas tierras se repoblaron a finales del s. XI, en época del rey aragonés Sancho Ramírez, quien en el año 1093 donó a su merino las ruinas de Iechar para construir una torre y repoblarlas, siendo esta la primera, y casi única, mención que conocemos sobre este lugar sin que apenas conozcamos noticias suyas en épocas posteriores. Del antiguo castillo del s. XI no quedan vestigios, puesto que la fábrica de estas hermosísimas ruinas, en la que apreciamos la excelente labor de cantería, es de estilo gótico.

Quizá lo más interesante sea su planta que, siguiendo la tradición de otras fortalezas de la misma comarca (Rueyta, Uncastillo,…), presenta una curiosa disposición: por un lado una torre de gran tamaño y, separada unos pocos metros de ella, una sala, con otra torre en el testero, que se utilizó como residencia para el alcayde y otros habitantes del castillo. Todo el conjunto estuvo ceñido por una muralla de traza irregular.  La torre del Homenaje es el elemento más llamativo pues muestra en sus fachadas numerosos vanos con arco apuntado y algunas ventanas con parteluz. Tiene tres plantas que han desaparecido, aunque si que se conservan los grandes arcos apuntados que sostenían los forjados. Está almenada y, como defensa adicional, contó con garitones en las esquinas, los cuales han desaparecido aunque aún son visibles las ménsulas que los sustentaban.

En el exterior de la sala existen varios vanos y saeteras y, en el interior, se conservan los arranques de los arcos que sostenían la desaparecida techumbre. En el testero tiene adosado un torreón de dos plantas, la inferior de ellas, cubierta con bóveda de cañón apuntado. Rodeando la pequeña elevación donde se alzan las ruinas descritas, se observan los cimientos de la muralla exterior y, a juzgar por los restos visibles en la torre de la sala, quizá existió un segundo recinto defensivo.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 

PRIMAVERA DE 2011

 

 

ALCÁZAR DE CALATRAVA LA VIEJA

(CARRIÓN DE CVA. , CIUDAD REAL)

(Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava)

 

 

 
FOTO Pablo Schnell

Calatrava fue fundada en el s. VIII, como etapa intermedia en el camino de Córdoba a Toledo. Fue poderosamente amurallada con  uno de los pocos fosos inundados que conocemos en España, que se integra en un complejo sistema hidráulico con dos o tres corachas y paralelos orientales.

Se trata de una ciudad fortificada islámica clásica, cuya defensa se completa con un alcázar.  Las excavaciones realizadas han documentado diversas etapas en las murallas y reconstrucciones.

La zona fue reconquistada en 1147 por Alfonso VII y la defensa de Calatrava fue encomendada al Temple en 1150, que la abandonó por peligrosa devolviéndosela al rey, Sancho III. Este ofreció la plaza a quién se atreviese a defenderla, tarea que sólo aceptó el abad del monasterio cisterciense de Fitero (Navarra) alentado por el monje Diego Velázquez, que había sido soldado. En 1158 el rey firmó la donación y los monjes ocuparon Calatrava. Al poco se formó la Orden, que obtuvo del Papa su regla; era la primera Orden militar hispana.

Calatrava debió ser evacuada tras la derrota de Aalrcos (1195). Recuperada en la campaña de Las Navas, en 1212 fue perdiendo importancia en favor de Calatrava la Nueva, aunque se realizaron obras posteriores en el interior del alcázar, la iglesia… y se ocupó hasta el s. XV.

Pablo Schnell Quiertant

INVIERNO DE 2010


FOTO Rafael Moreno García

TORRE DE

VILLANUEVA DE LA TORRE

(PALENCIA)

         El pequeño caserío de Villanueva de la Torre se encuentra situado en el fondo de un hermosísimo y tranquilo valle del norte de la provincia de Palencia que es lugar de paso entre los valles de Mudá y Santullán. A pesar de su reducido tamaño la localidad cuenta con un amplio patrimonio artístico constituido por sus hermosas casonas blasonadas, la magnífica iglesia románica dedicada a Santa Marina y la imponente torre medieval, todo ello rodeado de un excelente entorno natural.

         La torre, una de las mejores de la provincia, se levanta aislada sobre una pequeña elevación a las afueras del pueblo y aún se aprecia con claridad el foso que la rodea aunque no quedan restos del recinto exterior que con toda seguridad la ceñía, si bien hacia el E. se conservan huellas de un muro que podría tener alguna relación con este elemento defensivo.Tiene unos 15 m. de altura con cuatro pisos y planta cuadrada de casi diez metros de lado. Conserva la entrada en altura y se aprecia con claridad que ha sufrido algunas reparaciones a lo largo de su dilatada existencia.

         Desconocemos datos y pormenores relacionados con su historia, aunque sí que sabemos que el caserío perteneció al Alfoz de Aguilar de Campóo. Tampoco conocemos la fecha de su construcción, pero por sus características podríamos aventurar que se trata de una obra de finales del s. XIII o principios del XIV, aunque hay autores que remontan sus orígenes al s. XI.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 

OTOÑO (2010)

CASTILLO DE

VILLAVICIOSA DE ODÓN

(MADRID)
 

Archivo Histórico del Ejército del Aire

 


FOTO Luis Zueco

         Hemos elegido este castillo entre los muchos con los que contamos en España por albergar el Archivo Histórico del Ejército del Aire. Dado que la Asociación organiza este otoño el ciclo de conferencias El Patrimonio Histórico-Natural español y las Fuerzas Armadas, nos ha parecido adecuado ilustrar nuestra portada con este castillo, recuperado de la ruina en 1972 por el más joven de nuestros Ejércitos.

         Nos encontramos ante un edificio de gran belleza y de construcción tardía cuya función es más residencial y simbólica que militar. En la actualidad está dentro del casco urbano por lo que no se aprecia bien su emplazamiento sobre un pequeño promontorio que dominaba todo el entorno. Tiene planta cuadrada con grandes cubos en tres de sus esquinas, estando la cuarta ocupada por una gran torre rectangular más alta que las demás, a modo de torre del homenaje. Las almenas han sido sustituidas por una hermosa moldura que recorre todo el edificio, y las torres están coronadas por agudos chapiteles que le dan al edificio una imagen inconfundible.

         Las primeras noticias conocidas de esta fortaleza datan de finales del s. XV, cuando era propiedad de los condes de Chinchón quienes más tarde apoyarían a Carlos V durante la guerra de las Comunidades, motivo por el que en 1521 la fortaleza fue asaltada y destruida por los comuneros. Permaneció en ruinas hasta finales del s. XVI, época en la que los condes de Chinchón decidieron su reedificación para lo cual contrataron al conocido arquitecto Juan de Herrera, aunque este último extremo no está probado y hay investigadores que le atribuyen otra autoría.

         En 1738, lo compró Felipe V, quien posteriormente lo declaró Real Sitio utilizando el entorno como lugar de cacerías, posteriormente lo habitó durante largas temporadas Fernando VI quien murió, loco, entre sus muros.

         Hubo importantes proyectos para ajardinar el entorno que nunca se materializaron, aunque en algunos momentos se pensaran iniciar las obras como lo atestigua la fuente que aún existe (hoy fuera del recinto del  castillo), obra de Ventura Rodríguez. Fue cárcel de personajes ilustres como Manuel Godoy, escuela de ingenieros de montes, cuartel de carabineros, alojamiento de tropas durante la guerra civil,… En la actualidad sus muros custodian el archivo del Ejército del Aire, pues fue esta institución quien lo adquirió en 1972 poniendo fin así a un largo período de ruina y abandono y recuperando una interesante fortaleza para disfrute de todos.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 

VERANO (2010)


FOTO Rafael Moreno García

TORRE DEL ÁGUILA

(LANZAROTE)

(LAS PALMAS,
ISLAS CANARIAS)

 

        
         También conocida como castillo de Las Coloradas, esta pequeña torre está situada en el sur de la isla de Lanzarote, en la denominada punta del Águila. Desde este cabo se divisan las islas de Lobos y Fuerteventura e interrumpe la línea costera entre la playa de las Coloradas y las playas del Papagayo. Son esto lugares protegidos de las inclemencias meteorológicas y de las corrientes marinas, usados por ello como fondeadero por numerosos barcos que no siempre arribaban a la costa con buenas intenciones.

         Tras los numerosos ataques piratas sufridos por las islas Canarias a lo largo de su historia, en 1738, el rey Felipe V nombró una comisión encabezada por el ingeniero militar Antonio Riviere cuya misión era reconocer el archipiélago y trazar un plan de defensa en el que se contemplaba la construcción de nuevas fortificaciones, una de las cuáles fue la torre del Águila.

         El ingeniero Claudio de Liste proyectó esta fortificación en 1742 siguiendo un modelo igual al de otras torres que se levantaron en las demás islas (Gando, Caleta de Fustes, el Confital,…). Su construcción tuvo lugar entre los años 1743 y 1748. Pero en 1749 sus dos cañones no pudieron impedir un desembarco de piratas argelinos en el que fue destruida la torre y sus diez defensores fueron hechos prisioneros. Permaneció en ruinas hasta 1769, año en el que se reedificó después de que el ingeniero militar Alejandro de los Ángeles emitiera varios informes en los que aconsejaba su reconstrucción y ampliación.

         Durante la II Guerra Mundial y ante el temor de que las islas fueran invadidas por los aliados, se fortificaron las playas del Papagayo y otras zonas de la isla con numerosos búnkeres, y este edifico fue utilizado como puesto de mando y almacén de municiones.

         Se trata de una torre circular de unos diez metros de altura construida con piedra volcánica que le da un característico y hermoso color negro. El acceso se hace a través de una escalera en cuya parte superior hay un puente levadizo. Encima de la entrada existe una placa conmemorativa de la reconstrucción de 1769. Corona todo el conjunto una pequeña espadaña.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 

PRIMAVERA DE 2010

 

 

CASTILLO DE BARCIENCE

(TOLEDO)

 

 

 
FOTO Pablo Schnell


El elemento más llamativo, de este hermoso castillo es, sin duda, su magnífico escudo heráldico, un gran león rampante esculpido en una de sus torres, reflejo del orgullo que sus propietarios, los Silva, sentían por su linaje.

Aunque el lugar de Barcience se menciona con anterioridad, no fue hasta el s. XV cuando Juan de Silva, desde 1454 conde de Cifuentes, comenzó a  levantar la fortaleza. En el s. XVI contaba con algunas piezas de artillería de pequeño calibre y su correspondiente munición y el edificio era empleado por sus propietarios como “caja fuerte” en la que guardaban sus bienes. Posteriormente perteneció a otras casas señoriales hasta que uno de sus propietarios, el duque de Pastrana, lo donó al Papa León XIII.

Como sucede con otros muchos castillos, el de Barcience a lo largo de su historia no se ha visto implicado directamente en ningún episodio bélico.

Esta fortaleza se levanta sobre un pequeño cerro que le otorga un amplio dominio visual sobre el entorno. A pesar del estado ruinoso que presenta el interior, el exterior del edificio está bien conservado. Su planta es cuadrada y tiene torres en las esquinas. La entrada está defendida por la impresionante torre del homenaje, que presenta una disposición poco frecuente puesto que está ubicada oblicuamente en una de las esquinas por lo que da la impresión de tratarse de una torre pentagonal. Al otro lado de la entrada se sitúa la torre con el escudo del león. Todas las torres, excepto la del homenaje que no conserva toda su altura, están coronadas por pequeños torreones. Delante del frente principal se conservan restos del foso y del recinto exterior que debió rodear todo el castillo.

El interior está totalmente desmantelado, pero aún es posible distinguir los restos de un aljibe y de algunas crujías. Desgraciadamente por todo el edificio, proliferan las pintadas y los grafitos que algunos desalmados han ido dejando con muy poco respeto hacia un valioso patrimonio que entre todos deberíamos saber conservar.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 


INVIERNO DE 2010


FOTO Alfonso Pérez

CASTILLO DE SAN ESTEBAN
DE GORMAZ

 (SORIA)


A pesar del estado ruinoso en que se encuentra es, por su historia, uno de los castillos más importantes de Castilla, también conocido en las crónicas antiguas con los nombres de Castromoro o Castromuros.

Aunque su origen es muy anterior alcanzó su máximo esplendor durante el s. X cuando formaba parte de la frontera entre la España musulmana y la cristiana que estaba delimitada por el río Duero y fue una fortaleza muy disputada, sufriendo numerosos asedios y destrucciones. Para comprender la importancia que tuvo diremos que desde el año 912, fecha en que el conde Gonzalo Fernández pobló Castromuros, origen del pueblo actual, y a lo largo de todo el s. X cambió de manos al menos en 11 ocasiones. Entre los años 1055 y 1060, la fortaleza quedó definitivamente en manos cristianas.

Los restos que hoy quedan en pie no reflejan la grandeza que tuvo esta fortaleza que llegó a ocupar también el cerro colindante, pues consisten en un gran paredón y en algunos restos de construcciones tras él, en lo que fue el interior del castillo, posiblemente todo sea obra cristiana. Algunos autores creen que los sillares existentes en la base de este gran paredón son de origen romano probablemente traídos de la cercana ciudad de Uxama o de algún asentamiento existente en San Esteban, en cuyas calles podemos apreciar multitud de inscripciones epigráficas romanas empotradas en los muros de las casas.

Además del castillo, la villa cuenta con importantes restos de la muralla que la defendía con algunas partes de construcción cristiana y otras, más antiguas, de origen islámico construidas con la técnica de soga y tizón. También, es preciso conocer las importantes y magníficas iglesias románicas de San Miguel y Nuestra Señora del Rivero.

Rafael Moreno García (Sección Investigación A.E.A.C.)
 

 


Primera Página
Índice


© Asociación Española de Amigos de los Castillos

Logo AEAC pequeño

Contador de visitas a la página